Los enjuagues bucales en la higiene dental

enjuagues bucales

Cuando se busca una sonrisa blanca, brillante y perfecta, podemos encontrar en el mercado muchos tratamientos y productos innovadores, que nos auguran resultados plenamente satisfactorios. Sin embargo, no siempre se ofrece la suficiente información sobre los riesgos derivados del uso de algunos compuestos, que pueden acabar dañando nuestras piezas dentales.

Tipología de enjuagues bucales

Aunque es cierto que la mayoría de los enjuagues bucales actúan allí donde no llega el cepillado dental, su composición no siempre es positiva para nuestra dentadura. En la actualidad hay todo tipo de líquidos para realizar enjuagues bucales, con diferentes funciones, desde el aporte complementario de flúor para prevenir la caries y optimizar la calcificación de los dientes, otros para prevenir el mal aliento, etc.

Básicamente hay dos tipos de enjuagues, los cosméticos y los terapéuticos. Los terapéuticos pueden tener efectividad contra la gingivitis y la aparición de caries, pero  hay que tener las precauciones debidas en cuanto a su uso y consultar al experto de la Clínica Dental. Los cosméticos se basan en un acabado estético; tienen una capacidad muy mermada, incluso para eliminar el mal aliento.

¿Con o sin alcohol?

Algunos expertos recomiendan el uso de colutorios sin alcohol, porque los que lo contienen pueden originar sequedad en la boca, lo que será el campo de cultivo ideal para la actividad bacteriana.

Otros efectos nocivos del alcohol son los derivados de su actividad caustica, dañando los tejidos de toda la zona bucal, incluyendo el dolor en la cavidad oral si se usa en dosis elevadas.

El uso de los colutorios con alcohol debe ser más moderado en los niños, en pacientes que hayan recibido tratamientos con radiaciones en la zona de la cabeza, personas con inflamación de la mucosa oral, y todos los pacientes que tengan alterado su sistema inmunitario a causa de enfermedades y diferentes patologías.

Aunque no conviene generalizar, diferentes estudios llevados a cabo han concluido en que son muchos los productos preparados para el enjuague bucal que contienen en su contenido la cantidad precisa de alcohol que provoca daños en la cavidad bucal y fomenta la aparición y desarrollo de cáncer bucal. Es preciso, por tanto, seleccionar el producto adecuado.

Algunos aspectos importantes sobre el enjuague bucal

  • El pH de la cavidad bucal está alrededor de 7. Por ello, el mejor enjuague bucal es el que más se acerque a este nivel. Si el pH está del producto elegido está por debajo de 5, el daño causado al esmalte dental puede originar su desmineralización, y su consiguiente deterioro.
  • Después del cepillado el pH de la cavidad bucal es alcalino, y es el momento ideal de aplicar el enjuague, para conseguir el equilibrio de ese pH.
  • Aunque no contengan alcohol, los enjuagues bucales no son inofensivos, y pueden originar diferentes efectos secundarios, como es el caso de la disminución del sentido del gusto, la aparición de manchas en las piezas dentales, etc.
  • El enjuague bucal no es una solución estable contra el mal aliento. Es necesario conocer su origen y elegir el tratamiento correcto. Lo que se consigue con el enjuague es aminorar los síntomas de la halitosis, pero no se afronta adecuadamente el problema.
  • Los enjuagues bucales nunca deben ser sustitutivos del cepillado. Deben usarse bajo la supervisión de un especialista, en la dosificación idónea y como complemento del cepillado.

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