Fluorosis dental: origen y tratamiento

Fluorosis

La fluorosis dental tiene su origen en un insuficiente aporte de minerales al esmalte de las piezas dentales a causa de un incremento de la porosidad. Normalmente tiene lugar por un exceso en consumo de flúor, lo que ocasionará dientes porosos con manchas y puntos blancos. En algunos casos más severos puede observarse  manchas marrones, pequeñas hendiduras en el esmalte, picaduras, etc.

Según su intensidad, la fluorosis puede ser leve (con algunas estrías que pueden observarse en la superficie de los dientes), moderada (con manchas opacas en las piezas dentales) o severa, donde el esmalte es quebradizo y tiene manchas marrones.

Precauciones en la edad infantil

Aunque es muy positivo el comienzo de la higiene bucal en los niños a muy corta edad, es necesario tener en cuenta factores importantes. La fluorosis dental aparece con más frecuencia en los niños, con las características manchas en la superficie de los dientes, a causa de tomar con mucha frecuencia alimentos y agua con exceso de fluoruro, así como algunas cremas dentales con alta proporción.

La fluorosis puede generarse a cualquier edad, pero es más propensa a surgir en la edad infantil, a causa de su proceso de desarrollo. Las señales y síntomas de esta patología deben ser tomados como una señal de alerta, de que los huesos de nuestro organismo están siendo afectados por un exceso de flúor y hay que poner los medios necesarios para que la enfermedad no se agrave y pueda llegar, incluso, a la osteoporosis.

Un exceso de flúor

Generalmente, la principal causa de la fluorosis es la ingesta de agua contaminada con fluoruro. En algunos países, como es el caso de Estados Unidos, se añade fluoruro al agua, lo que puede potenciar la aparición de esta enfermedad. Pero no solo en el agua podemos encontrar fluoruro, también en las pastas dentales (con mayor y menores concentraciones), alimentos diversos, suplementos alimenticios,  medicamentos específicos, etc.

El exceso de fluoruro no solo afecta a las piezas dentales y ocasiona manchas. También puede derivar en obesidad, depresión y ansiedad, hipotiroidismo, etc.

Permanencia de las manchas

Cuando el flúor ya se ha integrado con el esmalte dental, no puede ser expulsado. La única solución es llevar a cabo tratamientos estéticos que aliviarán el problema, bien sea mediante blanqueamientos dentales, coronas, carillas, etc. Es importante acudir a una Clínica Dental, como las que hay en Las Palmas de Gran Canaria, para que un profesional odontólogo decida la mejor solución, en base al grado avanzado de la enfermedad, a la edad de la persona que lo padece, etc.

Tratamiento de la fluorosis

Algunos nutrientes pueden contribuir de forma muy eficaz al tratamiento de la fluorosis. Un ejemplo de ello es la combinación de las vitaminas D3 y C (ácido ascórbico) con calcio. Está demostrado que el calcio y la vitamina D son muy positivos para mantener la salud en los huesos; por otra parte, la vitamina C es un excelente antioxidante.

También el consumo de yodo puede ayudar a contrarrestar el efecto de un exceso de fluoruro, ayudando a nuestro organismo a eliminar de forma natural este exceso. El tratamiento ideal vendrá prescrito por el especialista de una Clínica Dental en Las Palmas.

Prevención de la Fluorosis dental

Para evitar el consumo excesivo de flúor es muy útil informarnos sobre el grado de concentración de flúor en el agua de la región donde vivimos.
Otra cuestión importante es elegir correctamente la crema dental que formará parte de la higiene bucal de los niños. Debe tratarse de una pasta específica para niños. No es saludable para los pequeños utilizar cremas dentales de adultos.

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