Apnea del sueño

Durante el sueño, los músculos responsables de mantener las vías respiratorias permeables se relajan, el paso de aire hacia la faringe se ve frenado y, en consecuencia, los tejidos blandos vibran produciendo el característico “ronquido”. A menudo la reducción del flujo de aire causa una disminución de los niveles de oxígeno en la sangre; el cerebro, alertado por la débil oxigenación de la sangre responde por lo general numerosas interrupciones del sueño durante toda la noche.

Esta deficiencia de oxígeno da lugar a una serie de síntomas tales como hipersomnolencia e irritabilidad durante el día, fatiga generalizada, depresión, etc. Aumenta la probabilidad de contraer diversas enfermedades crónicas como la hipertensión arterial, infarto de miocardio, tromboembolismo, y la diabetes tipo II.

La hipersomnolencia diurna, la falta de memoria, dificultades en el rendimiento, la concentración y el estado de ánimo, son consecuencias de las alteraciones del sueño que afectan a la vida personal, laboral y social . Se asocian además a mayor riesgo de accidentes laborales o de tráfico, a veces trágicos.

Apneia do Sono

Processo Apneia do Sono